Close

PIDE TU CITA +34 93 218 80 80 info@clinicasden.es

7 motivos que explican las caries en los niños

7 motivos que explican las caries en los niños

 

¿Por qué hay niños con caries que nunca han comido dulces?

Esta es la pregunta del millón que habitualmente nos hacen en nuestra Clínica Dental en Barcelona y que lleva a muchos de nosotros (padres) pensar lo que parecería más logico: “porque es genética e inevitable que tengan caries”

Desgraciadamente, por allí no van los tiros; la caries es una enfermedad infecciosa bacteriana y las bacterias de la boca no se pueden heredar…. Pero sí transmitir! … Es por ello que todos los bebés o niños que tienen caries encajan en alguno (y probablemente varios) de los grupos que comentaré a continuación:

  1. Niños menores de 3 años que han recibido saliva de la boca de sus padres a través de hábitos (tan comunes!) como: limpiar el chupete con la boca, probar la comida con la cuchara antes de ofrecérsela, besitos en la boca, etc. Esta transmisión es especialmente perjudicial los primeros años de vida porque el esmalte de los dientes de leche es muy débil cuando sale y las bacterias que recibe de un adulto (especialmente si tenemos “algún empaste pendiente” o nos sangran las encías!) actúan de una manera muy potente sobre las superficies de sus dientes.
  2. Niños menores de 3 años que se alimentan durante la noche. La saliva es nuestro principal protector natural “anti-caries” ya que tiene mecanismos de defensa contra las bacterias, así como niveles de calcio y fosfato adecuados para que la boca se mantenga en equilibrio. Sin embargo, durante la noche, no hay producción de saliva y lo que tomen nuestros bebés (generalmente leche) se quedará muchas horas “pegada” a sus dientitos de leche (inmaduros!). Este factor de riesgo es más peligroso mientras más frecuente sea la toma de leche nocturna y mayor haya sido la contaminación de bacterias (punto anterior).
  3. Niños que se duermen tomando leche. Seamos sinceros, ¿qué mamá le va a limpiar los dientes después de que nuestro hij@ se ha quedado dormido tan a gustito en el pecho o con un biberón y correr el riesgo que se despierte? (y nuevamente tengamos que ofrecer leche!). Quizás sea más realista asumir que si hemos acostumbrado a nuestro bebé a dormir tomando leche (en el pecho ó con el biberón), le lavemos los dientes con una pasta con flúor justo después de cenar (antes del pecho ó el biberón) para que así el flúor de la pasta haga de “escudo protector” del esmalte. Mientras más grandes se van haciendo, será más fácil lograr que se duerman con la boca limpia; lo cual reduce el riesgo de caries significativamente.
  4. Niños que comen con frecuencia “azúcares ocultos”. La mayoría de padres sabe que la caries se relaciona con el consumo de chuches, chocolates, chupa-chups, etc y por lo tanto raciona mucho estos azúcares. Sin embargo, lo que la mayoría desconoce es que existen muchos alimentos que contienen una enorme cantidad de azúcares de consistencia líquida ó pegajosa; que permanecen mucho tiempo pegados a los dientes, aumentando el riesgo de caries. Entre los más comunes: zumitos de caja (inclusive “sin azúcares añadidos”); pan de molde, galletas, bollería, cereales azucarados, yogures líquidos (Actimel/ Petit-suisse), patatas de bolsa, etc. Por ello, sugerimos ofrecer este tipo de alimentos esporádicamente y siempre después de las comidas (no entre ellas). Lo mejor es tener siempre a mano alternativas saludables tales como: tortitas de arroz ó maíz, palitos de pan, quesitos, frutos secos (cuando no haya riesgo de aspiración), yogures naturales, trozos de fruta, palomitas, etc.
  5. Bebés y niños que “picotean” mucho (inclusive leche materna!). La evidencia científica indica que la frecuencia de alimentos es uno de los factores de caries más importantes. Para que la saliva nos “proteja” de las bacterias que causan las caries, debe tener un determinado pH (grado de acidez o alcalinidad) que fomente la entrada de calcio y fosfato al diente. Para que el pH se mantenga en un nivel saludable (alcalino), es imprescindible que la boca tenga un “descanso” mínimo de 2 horas. Por ello, los niños que comen o toman azúcares constantemente (glucosa, sacarosa, lactosa, fructosa), tienen una saliva ácida, que mantenida de manera crónica (varias semanas), hace que el esmalte se empiece a disolver por medio de la acción de las bacterias.
  6. Falta de acceso a flúor. Contrario a lo que mucha gente cree, el flúor no es un elemento artificial sino natural, presente en la tierra, el agua de mar y muchos alimentos; y el mineral más estudiado por su efecto anti-caries. La fluorización del agua es un tema controvertido y la mayoría de comunidades autónomas en España no tienen agua fluorada. Como se ha demostrado que la acción tópica del flúor (local, sobre los dientes) es más controlable y efectiva, todos los organismos de salud oral nacionales e internacionales apoyan el uso de pastas dentales con flúor, especialmente en niños de alto riesgo de caries. Es difícil ofrecer una pauta estándar y recomendar lo mismo a todos los bebés y niños; sin embargo cuando existen uno o varios factores que hemos comentado anteriormente, no hay duda que el uso de pasta dental con flúor (en pequeña cantidad) será un factor protector contra la caries. Los primeros tres años de vida habrá una pequeña ingestión de la pasta ya que los niños no saben escupir bien. A pesar de ello, los niveles de fluorosis en España (manchitas blancas en los dientes por haber ingerido mucho flúor) son ínfimos; y sin embargo la caries dental es un problema de salud pública cada vez más apremiante.
  7. Niños mayores de 3 años que tienen caries “entre dientes” (llamada interproximal). Si tu hij@ no tiene los factores comentados anteriormente, es muy probable que presente caries por falta de limpieza interdental. A partir de los 3 años, el espacio que existe entre las muelas de leche se empieza a cerrar (en algunos niños más que en otros) y por eso es muy común que el odontopediatra enseñe a los padres a pasar el hilo dental para eliminar la comida entre las muelas, antes de dormir. A diferencia de los adultos, a los niños no les suele molestar la presencia de comida entre los dientes y por ello es común que los restos de alimentos permanezcan allí semanas; creándose un “caldo de cultivo” perfecto para que las bacterias se multipliquen y empiecen a disolver el esmalte del diente, creando luego “agujeritos”. Es en esta etapa cuando empieza a doler, se ve físicamente el “hueco” y los padres acuden al odontopediatra en busca de soluciones.

Si ninguna de estas explicaciones “encajan” con las caries en tu hij@, pide cita en nuestra Clínica Dental en Barcelona y nos pondremos manos a la obra para poder descifrar el enigma!… Un afectuoso saludo a todos.

Odontopediatría Clínica DEN

0 Comentarios

Deja un comentario